Va avanzando el verano y el calor nos invita a la siesta. Pero antes tenemos que vivir la mañana intensamente en la ludoteca. Y aquí, en pleno barrio de la Chana, aparecen trapecistas y cariocas con muchas ganas de volar a nuestro alrededor. Para ayudaros os mostramos un tutorial muy iteresante.
Y hemos rescatado a todos los osos circenses con la intención de buscarles un cambio de oficio. Hemos decorado piñas del bosque donde deberían estar, que el circo, para ser el espectáculo más fabuloso del mundo, tiene que sorprendernos con actuaciones distintas que la de un oso con gorrito caminando a dos patas.
En el cine de verano del aula rural hemos visto Bichos, trasladando la temática del circo al microcosmos de los insectos. Esta aventura en miniatura es una película de animación generada por ordenador realizada por Pixar y producida y distribuida por Walt Disney. Se estrenó en los Estados Unidos en 1998. Además de un divertido y educativo guión, la banda sonora de Randy Newman es sensacional.
Bichos se inspira en la conocida fábula de la cigarra y la hormiga, de Esopo, y parodia a Los siete Samuráis de Kurosawa. Es el relato de lo que una vez ocurrió en una pacífica colonia de hormigas. Su protagonista, Flik, es un antihéroe con el que se puede identificar todo espectador: no es perfecto, mete la pata con facilidad; pero a la vez es voluntarioso y tiene un deseo sincero de ayudar a los demás. Estas características pueden trasladarse a los insectos circenses que recluta para combatir a los saltamontes, creyendo que son experimentados guerreros. Son relativamente buenos en sus números de circo (relativamente, pues su torpeza les hace, en su trabajo también, deliciosamente vulnerables), pero no quieren saber nada de peleas; hasta que advierten que las hormigas confían en ellos y toman una valiente decisión.
Os dejamos con la arriesgada escena circese de ¡Fuego letal!
En el municipio de Ogijares llevamos varios años dinamizando una escuela de verano. Con estas dos fotografías os presentamos a "El Circo de las Pulgas", artistas menores de 6 años que han disfrutado como "pulgas" de la gran carpa montada en el Colegio Ramón y Cajal y a "El Circo de los Extraños", un grupo de individuos con extrañas cualidades que superan los 7 años de edad y viven escondidos entre nosotros sin llamar la atención. Todos hemos disfrutado de los juegos, talleres, de los baños en la piscina municipal y de otras actividades con las que hemos pretendido, bajo la insignia del circo, rodearnos de alegría.
Alucinar con este video del Circo del Sol donde se presenta el espectáculo Alegría que en Enero tendremos el privilegio de poder verlo en Granada.
Comenzamos con mucho ritmo y color el tercer turno del aula rural de Ciempiés. Algunos se lo han tomado muy en serio (mejor sería decir muy en broma); Noa ha venido esta mañana disfrazada de payaso y así ha estado todo el día sin perder el color de la nariz ni su preciosa sonrisa. Cerca de donde Luis hacía una demostración de malabarismos con el diábolo, Corina encontró unos botones de payaso; hemos tenido que contar la historia del Circo de los Raros para prevenir a todos de que pueden ocurrir cosas tan raras como ese circo. Y como estamos en el campo ... nos dedicamos a cuidar la huerta y a nuestros mimados animales. Y como estamos en el circo ... aprendemos malabares con pelotas, nos curramos unas mazas flipantes deseosas de dar vueltas y creamos un trapecista para nuestro circo en miniatura.
Ester, Juan, Cristina y Luis nos encargaremos de que vivan el espectáculo más grande del mundo.
No sólo en el campo, sino también en el campus hemos montado nuestra carpa multicolor. El Gabinete de Acción Social organiza unas escuelas de verano para las hijas e hijos de los trabajadores de la universidad. Lo primero es transformar este lugar adulto en un entorno infantil; en ello nuestros monitores ponen mucho empeño e imaginación. Este año la decoración va creciendo con la aportación de los verdaderos protagonistas. Y una vez está listo el continente, diseñamos para llenarlo de contenido: juegos, talleres, cuentos, personajes, cine, deportes y mil historias más. Y, como no, los manguerazos son una pieza fundamental para sentirnos de vacaciones veraniegas.
Con los más mayores hemos decidido ponernos en forma a través de una disciplina en auge llamada Parkour o el arte del desplazamiento. Consiste en desplazarse de un punto a otro lo más fluídamente posible, usando las habilidades del cuerpo humano. Este depore está muy vinculado con las acrobacias y equilibrios circenses. Aprovechando las excelentes instalaciones, nuestros traceurs (denominación de quienes practican el parkour) realizan flexiónes, rodadas, distensiones o equilibrios. Compartimos con vosotros un tutorial que nos ha servido de guía del principiante.
En la Placeta, una ludoteca situada en el parque del Zaidín, nos divertimos mucho convirtiéndonos en auténticos currantes del circo, malabaristas, domadores de focas, contorsionistas y payasos. Aunque nuestra ludoteca circense se encuentra en medio de un parque rodeado de altos edificios, nos hemos propuesto traer hasta aquí un trocito de nuestra Vega. Los circenses han sembrado en cuatro maceteros, algunas de las semillas que se plantan en el campo, tales cómo berros, rabanitos y judías. Todos los días los sacamos al sol y los regamos. Deben crecer mucho para alimentar al elefante. Y con este calor aplastante que estamos sudando, nos merecemos de vez en cuando, un buen chapuzón. Es el momento en el que nos convertimos en piratas y realizamos juegos pasados por agua.
Una de las actividades que más le están gustando a nuestros artistas, son los malabares. Después de ver a los verdaderos profesionales que trabajan en el Circo del Sol, y de fabricarnos una bolas de malabares propias, nos hemos dispuesto a practicar con ellas....
Una de las actividades que estamos realizando en La Placeta es el arte de la encuadernación siguiendo el método de Eloisa Cartonera, una editorial cooperativa argentina que fabrica libros con cartón reciclado. El primer libro encuadernado por nosotros ha sido " el elefante encadenado"
No sólo en el Aula Rural realizamos el proyecto de escuela de verano Un circo bajo el sol. Os iremos presentando otros espacios donde intentamos despertar sonrisas estivales con la excusa de jugar al espectáculo más grande del mundo.
En una ludoteca situada en el Centro Cívico de la Chana, coordinada por Encarni, para reponer fuerzas nos acordamos de nuestras amigas las frutas y las verduras y preparamos pinchitos,macedonia, mermeladas, limonada, gazpacho...
Y con las pilas cargadas nos ponemos manos a la obra realizando las herramientas de trabajo del malabarista, como estos aros de cartón. Además, creamos manualidades circenses (leones, forzudos, ...) inspirados en modelos del diseñador Isidro Ferrer. Son unos artistas.
Os mostramos un video montado con carteles de este diseñador que finaliza con un ciempiés muy enrollado, un auténtico contorsionista.