Comenzamos las que serán las últimas aventuras en Veguitaca. Después de estar dormido el mes de agosto, a pesar de los terremotos, hoy despierta de nuevo nuestro gran Cíclope anunciando acontecimientos inesperados.
Organizamos los tres grupos y nos reunimos en asamblea. Somos tres tripulaciones, los aqueos de Penélope, de Telémaco y de Ulises.
Después de recoger los materiales recuperados para darles una segunda vida en los talleres y las fotos de esos inolvidables viajes de nuestros héroes y heroínas, realizamos una serie de juegos para conocernos un poquito.
Antes presentamos el poema épico alrededor del cual transcurrirán nuestras andanzas y a su posible autor, el rapsoda Homero.
Realizamos varios juegos que apuntan algunas aventuras de Odiseo. La pelota y el olvido, el cachiporrazo y Nadie, Me pica y los cerdos de Circe, la red y el viaje o los saludos donde aprendemos el significado de yasu, kalimera, kalispera y kalinichta. También hacemos el juego de buscar pareja usando unas fichas de las deidades griegas.
Luego, para dar comienzo a estos últimos días, convocamos a Creófilo de Samos. Nos cuenta que este lugar ha sido creado por la magia de una antigua sociedad a la que pertenece, La Sociedad de los Homéridas. Es un antiquísimo clan de rapsodas en la isla de Quíos en Grecia. Los rapsodas o “cosedores de cantos” se dedican a recitar poemas, en este caso los del gran Homero.
Quiere que conozcamos La Odisea, que nos convirtamos en aqueos o “compañeros y compañeras de Odiseo”. Y por el poder que atesora, convoca a dos personajes de este poema épico, un héroe y una heroína, a Telémaco y a Penélope que lucharon sin espadas para defender su palacio.
Estos dos personajes nos cuentan que como Ulises regreso un poco "alterado" no sabían si realmente había vivido todas aquellas aventuras o se las había inventado. ¿Era un aventurero o un cuentista que se había imaginado mil historias mientas andaba por ahí perdido? Penélope, para salir de dudas decidió hacer el viaje de Ulises de ida y vuelta hasta Troya. Y así descubriría si sus aventuras eran verdaderas o fruto de su loca imaginación. Con un montón de amigas que se habían quedado viudas, se disfrazaron de marineros y con ayuda de su hijo Telémaco se lanzaron a la aventura portando una bandera blanca en son de paz. ¿Qué descubrieron...?
Cuando estos personajes desaparecen, Creófilo de Samos nos habla de la importancia de la hospitalidad en la antigua Gracia, la "xenia". Y nos cuenta que son las tablillas de la hospitalidad.
Con la ayuda de una tela de colores que simula el mar Egeo donde naufragó Odiseo, realizamos juegos que nos invitan a cooperar.
Se marcha recitando el inicio de la Odisea un tanto tuneado: "Háblame, Musa, del hombre de múltiples tretas que por muy largo tiempo anduvo errante, escondido tras una careta. Háblame Musa, de Odiseo el ingenioso; no hay escusa, conoce su viaje peligroso”
Tras la merienda realizamos una manualidad donde se muestra el mapa del viaje de Ulises, personajes de esta aventura y las islas por donde pasa. Es un bonito resumen de esta historia.
Y realizamos nuestras tablillas de la hospitalidad que rompemos por la mitad. Una parte la dejamos en unas alforjas de tela que se llevará Creófilo de Samos y la otra la custodiaremos nosotros.
Luego le pedimos a Poseidón que nos dé un refrescón y hablamos de nuestras libretas viajeras.
Nos despedimos declamando a coro nuestro lema: "Sea como sea, lucharé contra el viento y la marea. Y aunque difícil sea el camino alcanzaré mi destino. Sea como sea… ¡Sea la Odisea!"
Y así nos vamos despertando para vivir todos los retos a los que nos invitará nuestra estancia en Veguítaca.
















.jpeg)


.jpeg)










No hay comentarios:
Publicar un comentario