sábado, 29 de julio de 2023

Capítulo XV: La Gran Búsqueda.

La Gran Búsqueda de Atreyu es la historia que vivimos en este capítulo de nuestra estancia en Fantasía.

El centauro Caíron, que ha dibujado en las asambleas, hizo un llamamiento a Atreyu para encontrar una solución a la destrucción de Fantasía y a la enfermedad de la Emperatriz Infantil.

Su búsqueda requiere un explorador capaz de encontrar su camino en lo intransitable y de no retroceder ante ningún peligro ni ningún esfuerzo; en una palabra: un héroe. Y la Emperatriz Infantil me ha dicho el nombre de ese héroe, al que confía su destino y el nuestro: se llama Atreyu y vive en el Mar de Hierba, detrás de los Montes de Plata. Yo le entregaré a ÁURYN y lo enviaré a la Gran Búsqueda. 

Realmente Atreyu no era un gran héroe, solo un niño valiente y con gran determinación. Vivió duras aventuras a las que se enfrentó con arrojo. Cuando regresó ante la Emperatriz con la desilusión de no traer respuestas, ella le dijo:

Todo lo que tuviste que soportar era necesario. Te envié a la Gran Búsqueda… no por el mensaje que debías traerme, sino porque era el único medio de llamar a nuestro salvador. Porque él ha participado en todo lo que tú has vivido y ha ido contigo en tu largo viaje. Y ahora quizá comprenda que todos los trabajos que tú, Atreyu, has realizado, fueron por él: ¡que toda Fantasia lo llama!

Fue el modo de atraer a Bastián a Fantasía para que le diera un nuevo nombre a la Emperatriz Infantil. “Yo te llamaré Hija de la Luna”

Pues esta mañana se apareció el gnomo Enguivuck y nos contó esta historia y nos invitó a revivirla. 

Cada uno de los grupos, comerrocas, diminutenses y silfos nocturnos, tuvieron que descifrar con ingenio tres localizaciones y dirigirse a ellas. Y una vez allí solucionar distintos retos y componer tres frases. 

"Sigue el agua de la vida y en el primer cruce de caminos busca la gran puerta". Esta pista nos llevó por la acequia Tarramonta hasta el portón del Cortijo Cámara. Y allí superamos el reto de la torre invertida de la Ciudad de los Espectros. Es un juego de ingenio que consiste en mover dos palitos para invertir la torre y dejar a su cautivo fuera de ella.

"Tras el mar de hierba, pasada la casa sin paredes ni destino, encontrarás una puerta al centro de la tierra. Allí busca un tubo oxidado que pretende alcanzar el cielo". Tras el maizal, una vez bordeamos un viejo secadero, llegamos al Pozo de Santa Clara donde nos acercamos a su oxidado respiradero. En aquel lugar superamos un segundo reto el del puente de manos entrelazadas.

"Entre el mar de hierba no decidas ni izquierda ni derecha. Camina hacia el horizonte donde escucharás los relinchos de los amigos de Artax". Esta pista nos lleva al picadero donde el reto a superar es transformarnos en maíz. 

En cada uno de los lugares ordenamos una serie de letras. El mensaje final no podía ser otro: “Te llamaré Hija de la Luna”.

Con la Búsqueda superada regresamos satisfechos. Y nos reponemos con un maravilloso banquete compartido. Agradecemos a las familias las deliciosas viandas que han sido devoradas con ansia viva. Aprovechamos para celebrar los siete añazos de Elena. 


Y después de un poco de jolgorio y bailoteo finalizamos la jornada completando el portarretratos de nuestra foto con Fujur y recogiendo las firmas de los compañeros y compañeras de aventura. 

Nos despedimos de Julia, que ha estado haciendo prácticas con nosotros. Durante muchos años ha venido a este rincón de la Vega a dejarse llevar por nuestras locuras; en esta ocasión a participado activamente en hacerlas realidad. Todo el equipo le estamos muy agradecidos. 

Y así finaliza esta incursión de niños y niñas a Fantasía dispuestos a no perder la ilusión y a atesorar capacidad de inventiva para alcanzar con éxito sus horizontes. Pero sus fascinantes vidas son historias que deberán ser narradas en otra ocasión. 

jueves, 27 de julio de 2023

Capítulo XIV: La Mano Vidente y Doña Aiuola

En la Historia Interminable aparecen dos personajes femeninos que son la noche y el día, la mentira y la verdad. Ambas son protagonistas de este capítulo, aunque conviven con otros retos.

Los artistas de fantasía imaginan en su lienzo "La Mano Vidente y el Bosque de Orquídeas", el lugar que habitaba Xayide, una maga que engaña con sus oratoria a Bastián para que se rebele contra la Emperatriz Infantil, Atreyu y Fújur. 

El castillo de Hórok se alzaba sobre una pequeña elevación, libre de vegetación de orquídeas. La forma del edificio era realmente la de una mano gigante que saliera de la tierra. Cada uno de sus dedos era una torre y el pulgar un bastión sobre el que, a su vez, se levantaba una torre. El conjunto tenía una altura de muchos pisos, en el que cada falange formaba uno, y las ventanas tenían la forma de ojos luminosos que observasen el país hacia todos los lados. Con razón lo llamaban la Mano Vidente.

Lo representan con la huella de sus manos manchadas de pintura negra, recortes de revistas y acuarelas. La mano que representa el castillo, se remata con ojos de distintas formas.

Y en el reto de Animales de Fantasía, nuestros fantasios limpian a los animales y les dan de comer: alfalfa, maiz, harinilla, piensos... Nos damos así cuenta que los habitantes del corral necesitan nuestro esfuerzo y atención para encontrarse agusto; tener un animal es adquirir una responsabilidad. 

Luego nos acercamos a la huerta de Doña Aiuola y conocemos a esta extraordinaria mujer que habitaba la Casa del Cambio. Ella misma vivía con alegría un ciclo en el que reverdecía y se marchitaba. 

Aquella mujer era alta y, de algún modo, majestuosa. Llevaba un ancho sombrero, totalmente cubierto de flores y frutos, y también su vestido era de una tela floreada de vistosos colores. Sólo después de haberlo mirado un rato se dio cuenta Bastián de que, en realidad, estaba hecho también de hojas, flores y frutos.

Michael Andreas Helmuth Ende (1929 - 1995) el escritor alemán de “La historia interminable”, “Momo” y “Jim Botón y Lucas el maquinista”, tal vez contempló en alguna ocasión los cuadros de Arcimboldo. Giuseppe Arcimboldi, más conocido con el sobrenombre de Arcimboldo, fue un artista italiano que vivió hace quinientos años. Era filósofo, poeta y pintor. Se hizo muy famoso sobre por las sorprendentes cabezas compuestas de frutas, verduras y flores.

Cuando imagino a Doña Aioula, tal vez estaba recordando una de sus obras. Nosotros hacemos lo propio e imaginamos a nuestra protagonista a través de un collage en el que recortamos frutas verduras y hojas para componer su rostro. Y como en italiano aioula significa parterre de flores, elaboramos uno con nuestras huellas dactilares. 

Uno de los personajes que lucha contra Xayide es el dragón de la suerte Fuyur. No se parece en nada a los dragones corrientes; son criaturas del aire, de una alegría desenfrenada y, a pesar de su colosal tamaño, ligeros como una nubecilla de verano. Por eso no necesitan alas para volar. Nadan por los aires del cielo lo mismo que los peces en el agua. Desde tierra, parecen relámpagos lentos. 

En el taller de los personajes de Fantasía lo representamos como una inquieta carioca. Lo construímos con un vaso de cartón, una bayeta blanca y unas cintas de trapillo. Y a volar, que es una criatura alegre del aire. 

En el taller de los Dos Colonos recordamos una tradición. Todos los viajeros y viajeras antes de abandonar el Mar de Hierbas, elaboraban un muñeco de esparto y lo colgaba en algún árbol de la comunidad. Era una manera de decir que dejaban allí un pedacito de su corazón. Además, era una protección contra los maleficios de la maga de la Mano Vidente, un espanta pesadillas. 

Nosotros hacemos el cuerpo del muñeco con esparto y unos nudos bien prietos. La cabeza se elabora rodeando un globo con cuerda de yute y mojándolo en cola blanca. Cuando seca, se pincha el globo y se extrae de su interior. 

Y como eso de los nudos es una tarea por aprender, en el taller de los retos de los Seres de Hierba nos dedicamos a conocer distintos tipos. 

Es un modo de trabajar la psicomotricidad fina y de adquirir una habilidad que nos puede ser de gran utilidad. 

Como es una tarea que precisa de cierta paz, antes de abordarla realizamos una técnica de relajación de los Pieles Verdes, el maizfulness. Consiste en coger unas panochas de maíz y pelarlas poniendo atención plena al proceso; el olor, el tacto, el sonido, el sabor... Todos los sentidos centrados en esta sencilla tarea. 

Para terminar, en la Biblioteca de Amarganz vemos un nuevo capítulo de la serie La Historia Interminable mientras comemos palomitas recién hechas (de nuevo el maíz en otro formato). Y elaboramos una comida que les encanta a los comerrocas: piedras de chocolate. 

Las hacemos derritiendo chocolate negro de fundir al baño maría y mezclandolo con cereales, frutos secos y pedacitos de galleta. Luego se deja enfriar. 

Poco a poco nos acercamos a la posibilidad de portar el Ayrun. Por ahora nos hacemos una chapa con esta símbolo tan transcendental. Tal vez lo precisemos para superar el reto final que nos dirigirá a la Gran Búsqueda. Pero esa es otra historia que cuando ocurra será contada.