viernes, 29 de julio de 2022

Fin del Capítulo III

Y llegamos al décimo día, uno de los más gloriciosos, donde grandes y pequeños mostramos mucha muchedad. 

Nada más llegar, celebramos tres cumpleaños, el de Helena que cumple hoy, el de Valentina, mañana y el de Emi el domingo. Y a los demás les felicitamos, como siempre, el día. 

Y aparece el Sombrerero Loco. Saluda al gato de Cheshire, al espantapájaros y anuncia un día muy especial. Nos invita a jugar al ajedrez y a las cartas, sin saber jugar ni a una cosa ni a otra. E improvisa lo más grande ante el revoloteo de una bola inquieta de rizos de los más simpática. 

La vida es un juego, el mundo un tablero de ajedrez y nosotros jugamos las cartas que tenemos en las manos sin predestinaciones, sino con el esfuerzo de deshacernos de las que no deseamos y de elegir otras del mazo de los sueños pretendidos. ¡Misébiles, cuanta filosofía barata rijando por la solea!

Cuando se marcha empezamos con la ronda de juegos. 

Atinar con la figura de ajedrez y colar las bolas bajo el arco de naipes. 

Mantear los peones blancos y negros (tal vez buscando una deseada escala de grises) y las carreras locas cooperativas con las cartas.  Descubrir la pieza escondida y recorrer el peligroso puente. 

Tras estos juegos salidos de la maleta raída del sombrerero, la esperada merienda compartida. Nos zampamos estas deliciosas viandas con musiquita de la buena a un volumen correcto. Muchas gracias a las familias por seguirnos el rollo y obsequiarnos con tantos deliciosos regalos en los que pone bébeme y cómeme. 

Y de repente, saliendo entre el maíz después de bucear por la acequia Tarramonta, aparece el querido, entrañable y simpático Pez-Sajero. 

Nos trae los certificados que certifican que está más que certificado que tenemos un certificado para certificar nuestra certificada locura. 

Los completamos haciendo la cara del sombrerero, poniendo nuestra huella en el reloj del conejo blanco al que colocamos dos grandes ojos y coloreando el Gata de Cheshire. Y conseguimos hacerlo con una tranquilidad propia de la magia de los cuentos. 

Finalmente, antes de la sentida despedida, nos buscamos unos a otros pidiéndonos nuestra firma. Este ratito ha sido muy emotivo, de veras. 

Y no nos olvidamos de dar las gracias a Aroa por los obsequios que ha elaborado para cada uno de los monitores: para Adri, Moha, Elena, Cesar, Elvira y el gran Pepe que regresa al oeste, a su añorada Extremadura. 

 Y a los malos rollos... ¡Qué le corten la cabeza!

jueves, 28 de julio de 2022

Brindamos por Alicia y por el Dodo.

Terminamos el segundo de los giros a nuestro reloj del Conejo Blanco. Y os contamos las dos actividades que faltan.

El los animales de Alicia, la actividad del Corral de la Oveja y su madeja, en esta ocasión nos hemos dedicado a limpiarlos y a darles de comer. 

Es importante que aprendamos que tener animales implica la responsabilidad de tenerlos limpios y bien alimentados. Y eso supone un esfuerzo. 

Entramos en el gallinero, el espacio que llamamos la Casa de Humpty Dumpty. Recogemos los huevos y cambiamos y removemos la paja de los ponederos, además de pasarles un trapo. Limpiamos las escaleras donde duermen y barremos el serrín del suelo y lo reponemos. 

También les ponemos agua y les echamos de comer. 

En el corral cambiamos el agua del estanque de los patos. También barremos y pasamos un agua a todo el suelo. Cambiamos el serrín de la parte cerrada y les ponemos de comer y beber. 

Además, cuando Catalina regresa de su paseo, la dejamos fresca y limpita. Es una oveja muy mayor que requiere de todos nuestros mimos. 

Cuando acabamos todas estas tareas, hacemos una pequeña manualidad sobre el Dodo que aparece en Alicia en el País de las Maravillas. Un ave con un aire a los gansos y a las gallinas. 

El dodo organiza una absurda carrera circular, en la que decide que todos han ganado y, por tanto, todos deben recibir un premio.

Es un ave que se extinguió en el siglo XVII por nuestra culpa y encima lo llamamos Dodo, que significa bobo, holgazán o ave repugnante. Nosotros somos los bobos disputando una carrera en la que todos vamos a perder si seguimos extinguiendo especies a este ritmo tan frenético. 

Tras la merienda un grupo ha brindado por Alicia. Realmente era una niña un tanto imprudente, bebiendo un líquido de una botellita cuya etiqueta no aclaraba cuál era su contenido. 


En este taller preparamos naranjada, limonada, zumo de melón, de sandía y de fresa, todos naturales.
 

Luego los mezclamos a nuestro antojo y le añadimos un chorrito de sifón y hielo picado. Y luego, a bebérselo alzando nuestras tazas por los sueños de Alicia. Y aunque en la siguiente foto lo parezca, os juro por el Sombrerero Loco que no llevaba nada de alcohol. 


Algunos descubrieron la almohada ideal para los días calurosos de verano. 


Y otros el placer de un buen chorro de sifón en "to los morros". 


El rato que nos queda, jugamos a "De la Habana viene un barco cargado de..." Es un juego que arranca Alicia cuando está con el Rey Blanco en "A Través del Espejo". 


De la Habana ha venido un barco cargado de... Liebres - dijo Alicia que no pudo resistir la tentación de comenzar aquel juego -. Me gusta mi amor por que es muy Locuaz y tiene mucha Labia. Le odio cuando se Lamenta, le animo con Lisonjas y le alimento con Leche y ...

Y mañana terminamos este capítulo con energía, porque... estaba pensando palabras que empiecen por M. De Graná a venido un barco cargado de chicos y chicas Maravillosos con los que hemos pasado unos días Magníficos en compañía de los Monitores más Majaretas.  

¡A vuestra salud!

miércoles, 27 de julio de 2022

Los juegos del Conejo Blanco y las adivinanzas.


Un elemento muy importante en este rincón loco de la Vega son las asambleas con las que damos comienzo. Es el mejor modo de hacer locuras sin volvernos locos. 


En las fotos veis las tres asambleas: los sombrereros, los gatos sonrientes y los conejos blancos. Además de leer los sueños, organizamos la mañana y hacemos todos los pequeños ajustes que facilitan nuestra convivencia. 


Antes de la merienda y mientras en la huerta sembraban algunos puerros y hacían la infusión de albahaca (en esta ocasión añadimos limón y sustituimos el azúcar por un chorrito de miel), uno de los grupos hace los juegos del Conejo Blanco. 



Portador del reloj de bolsillo, como el del abuelo de Lucía, este conejo siempre está pendiente de la hora. Y en estos juegos, el tiempo cuenta. 



Con objetos sencillos, planteamos un tiempo determinado para superar distintos retos. Juegos sencillos y muy divertidos. 

Torre de vasos y de platos y vasos.


Lanzamiento de pajitas a las pequeñas botellas


Salto de cucharas y de chapas


El boliche y los gorros y el té.



Las canicas en las botellas


Juegos con vasos y pelotas de ping-pong


Es bonito ver que los niños y niñas pueden divertirse con cosas de andar por casa, sin necesidad de juguetes complicados y tecnológicos. Tal vez, es un modo de recuperar la infancia a lomos de la imaginación, una idea muy presente en los mundos de Carroll. 


Tras la merienda una de las actividades podría comenzar: es una cosa divina que se acierta si se atina. 

Pues eso, realizamos un libro sobre las adivinanzas. Y es que los acertijos, los juegos de palabras y las adivinanzas es parte de la esencia de los sueños de Alicia. 


¿En que se parece un cuervo a una mesa de escritorio? - dijo el Sombrerero.
Esto se pone divertido – pensó Alicia-. Me alegro de que les gusten los acertijos.


Este cuadernito lleva siete adivinanzas; bajo el enunciado de las mismas los niños y niñas dibujan su solución, todas ellas con alguna conexión con la aventura de Alicia. En una de ellas colocamos el objeto al que se refiere. Algunos ejemplos:


Tamaño como el de una cazuela, tiene alas y no vuela.

Una caja muy chiquita, blanquita como la cal, todos la saben abrir,  nadie la sabe cerrar. 

Si se ríen, yo me río; si lloran, hago lo mismo; sólo me falta el hablar.


Y mañana... adivina adivinanza, pero espabila, que el tiempo cuenta.