Esta mañana, tras el placido ratito de la matinal donde los más madrugadores comparten Veguítaca con los animales del corral de Eumeo, miramos al cielo.
Los griegos sentaron las bases de la astronomía científica al abandonar explicaciones puramente mitológicas para buscar modelos geométricos y matemáticos que explicaran el cosmos. Transformaron la observación en una ciencia rigurosa, impulsando hitos como el cálculo de la circunferencia terrestre o las primeras teorías heliocéntricas.
Por eso, nada más llegar apareció Eratóstenes mientras sonaban Los Planetas del compositor inglés Gustav Holst.
Eratóstenes de Cirene (siglo III a. C.) fue un célebre matemático, astrónomo, geógrafo y poeta de la antigua Grecia, famoso principalmente por ser la primera persona en calcular la circunferencia de la Tierra con una precisión asombrosa para su época.
Nos habla también de Aristarco de Samos, el primero en proponer el modelo heliocéntrico, afirmando que la Tierra y los demás planetas giran alrededor del Sol.
Como sabe muchas cosas del cielo, nos recuerda que en agosto habrá un eclipse total de sol que podrá verse en algunos lugares de Iberia y nos explica en que consiste.
Aunque es científico, le gusta narrar las historias escritas en el cielo a través de las constelaciones. Concretamente nos habla de Orión y su lucha con Escorpio. Finalmente nos recuerda que la contaminación lumínica nos está robando el cielo oscuro y las estrellas, ese patrimonio de todas y todos; nos invita a levantar la mirada y mirar hacia el cielo.
cuando se marcha nos divertimos con una serie de juegos con los astros como protagonistas. En uno de ellos conocemos distintas constelaciones y tenemos que reproducirlas con pelotas amarillas en pedacitos de cielo.
Otro consiste en correr y dar vueltas al tiempo que conocemos esos movimientos antihorarios de rotación y translación de la tierra alrededor del sol. Corremos por la elíptica de la tierra dándonos cuenta que no es una circunferencia sino una elipse con su afelio y su perihelio. Y nos mareamos un poco cuando incorporamos a este desplazamiento el de la rotación.
También simulamos el trabajo de los astrónomos cazando estrellas de distintos colores con cazamariposas.
Tras la merienda seguimos viajando por el cielo a través de dos manualidades. Y contaros que Lope y Tomás nos trajeron una deliciosa caja de galletas como despedida ya que la semana que viene no retornan a Veguítaca.
Hacemos una maqueta del sistema estrella - planeta - satélite. Y la segunda actividad es un divertido sistema para contemplar algunas constelaciones.
Por cierto, tenemos una artista en el equipo. Aroa, que durante muchos años ha participado en estas escuelas de verano, en esta ocasión nos está ayudando haciendo de monitora. Y le ha regalado a Adri un dibujo guapísimo.
Y hablando de estrellas, hoy nos despedimos de Paola, una monitora que se ha dedicado con profesionalidad y alegría a acompañar a los aqueos y aqueas por las páginas de la Odisea. Muchas gracias.




























































