Entre estas dos fotografías han pasado 16 años. En ambas ocasiones celebramos la alegría colectiva de alcanzar una estrella. Y es genial. Pero ¿no os parece que si pudiéramos poner tanta pasión colectiva en otros asuntos, seríamos capaces de cambiar el mundo? Mientras tanto, disfrutemos de estas alegrías.
Hoy os contamos algunas de nuestras aventuras, día en el que se incorporaron algunos niños y niñas nuevos a Veguitaca.
El la actividad la Isla de Homero, recordamos el Canto XXI de la Odisea. En este episodio, conocido como "El certamen del arco", Penélope propone un concurso para elegir a su nuevo esposo: los pretendientes deben ser capaces de tensar el arco de Ulises y disparar una flecha atravesando el ojo de doce hachas alineadas.
Primero leemos ese fragmento y luego probamos nuestra pericia con el arco. Y se les da fenomenal.
Luego hacemos un marcapáginas bien guapo de una flecha atravesando unos aros elaborados con pajitas cortadas.
Mientras tanto, en la actividad los Juegos de Alcinoo, nos acordamos de Escila y Caribdis. Son dos monstruos marinos de la mitología griega situados en orillas opuestas de un estrecho canal de agua, tan cerca que los marineros intentando evitar a Caribdis terminarían por pasar muy cerca de Escila o viceversa. Aparecen en el Canto XII de la Odisea.
Mientras que Escila vivía en los acantilados, tenía doce patas y seis cuellos largos y devoraba a quien osara acercarse. Caribdis tragaba una gran cantidad de agua tres veces al día para devolverla otras tantas veces, formando un peligroso remolino que absorbía todo cuanto estaba a su alcance.
Jugamos al remolino devorador de barcos, a pasar bajo las cabezas de Escila, a esquivar a los monstruos del estrecho de Mesina y a las carreras de naves.
Al final imaginamos a estos seres mitológicos y los dibujamos.
Tras la merienda un grupo participa en los talleres de Los Viajes de Odiseo. En esta ocasión también nos perdemos en las páginas del Canto XII para encontrarnos ahora con las sirenas.
En La Odisea, las sirenas no son mujeres con cola de pez, sino seres híbridos con cuerpo de ave y rostro de mujer. Viven en una isla rodeada de cadáveres y atraen a los marineros con un canto hipnótico y engañoso para que pierdan el rumbo y mueran. Ya veis, un poco menos cuquis.
Hacemos una manualidad a partir de un rollo de cartón. Con la ayuda de unos moldes hechos para la ocasión, lana y ojos de manualidades, elaboramos una sirenas donde se une la imagen de la sirena convencional con la terrible criatura de la Odisea.
Mañana os contamos más con la ayuda de las musas que nos inspiran todas estas flipadas.


















































