Hoy dedicamos la mañana al dios más refunfuñón del Olimpo, al que le amargó el viaje a Odiseo ¡Háblanos musa de Poseidón!
Poseidón es el dios olímpico griego del mar, las tempestades y los terremotos, también conocido como Neptuno en la mitología romana. Es el hermano de Zeus y Hades. Se cabrea con facilidad y está hecho un ligón, teniendo muchos amoríos. Su símbolo es el tridente, forjado por los cíclopes, con el que podía provocar desde maremotos hasta terremotos.
En la Odisea le hace la vida imposible a Odiseo. Su odio hacia él se desata cuando el héroe ciega a su hijo, el cíclope Polifemo. El dios del mar lo maldice, destruyendo casi toda su flota y provocando un viaje de diez años lleno de naufragios y tormentas.
Todo esto nos lo cuenta cuando abandona los cantos de la Odisea y se presenta ante nosotros. También nos dice, un poco enfadado, que estamos destrozando los mares. Debemos cambiar nuestra manera de relacionarnos con la naturaleza. Esquilmar a sus criaturas, envenenar sus aguas con vertidos de todo tipo es una estúpida manera de comprometer nuestro futuro.
Cuando se marcha hacemos una currada manualidad con el mar mediterráneo como protagonista. Primero, con distintas tonalidades de azules, dibujamos el mar. Luego rasgamos el papel con las manos para que aparezca la espuma en el perfil de las olas.
Aprendemos, con una cuartilla, a hacer un barquito de papel. Y le colocamos a un Odiseo muy particular ya que tiene nuestra cara.
Finalmente hacemos que esta nave con tan singular tripulante, navegue el mar que hemos creado.
Tras la merienda recibimos la furia de Poseidón y nos damos un buen remojón.
Nos deslizamos por la pista enjabonada, nos divertimos arrojándonos agua de los barreños y flipamos con la magia de las pompas. Finalmente disfrutamos de la locura del cañón de espuma.
Después de cambiarnos envasamos la mermelada de manzana que hicimos durante estos días. Le colocamos un pedacito de papel de seda para que quede más mono y su etiqueta.
Y mañana nos espera otro día especial con el que distorsionaremos la realidad.























































