Esta mañana comenzamos festejando el cumple de una de las personas que hacen posible esta aventura, nuestra compañera Paola. Feliz cumpleaños. Gracias por los pasteles que has traído.
Uno de los grupos se marcha tempranito de excursión hasta nuestros frutales. Paseamos a Jara, nuestra veterana cabra y recogemos manzanas.
Nos imaginamos que vamos en busca de unas manzanas de oro capaces de otorgar la inmortalidad. Imitamos una de las hazañas de Heracles capaz de engañar a Atlas para conseguir su propósito. Estas manzanas estaban guardadas en un jardín en el fin del mundo, custodiadas por las ninfas Hespérides y un dragón de cien cabezas llamado Ladón.
Cuando regresamos, nos acercamos a la huerta de Laertes, el padre de Ulises. Recogemos calabacines, tomates, berenjenas, pepinos y pimientos.
También entramos en el corral de Eumeo, el porquerizo fiel de Odiseo. Y allí conocemos mejor a los animales que lo habitan.
La cabra, los conejos, los patos, el ganso y las gallinas. Sara trepa hasta el ponedero para recoger los huevos.
Tras la merienda uno de los grupos, en el "Taller de Penélope", nos relajamos viendo una película: "Pati y la furia de Poseidón". Como en los buenos cines, tenemos cartel, entrada y palomitas.
La vida transcurre en paz en Yolcos, una hermosa y próspera ciudad portuaria de la antigua Grecia, cuando la población se ve amenazada por la ira de Poseidón. Una ratoncita y el gato que la adoptó ayudarán sin darse cuenta al viejo Jason y sus Argonautas en su plan para salvar la ciudad. Pero la operación les llevará a enfrentarse a las criaturas más peligrosas de la mitología.
Otro de los grupos, en el taller de "La Cocina de Euriclea", aprende una nueva receta griega. Elaboramos un rico dulce, la lemonopita. Es una tarta de yogurt y limón sin necesidad de horno.
Mezclamos un kilo de yogurt griego natural con un par de cucharadas de leche condensada, una cucharada de miel y un par de sobres de azúcar vainillada. También añadimos el zumo de dos limones.
Trituramos galletas integrales y rallamos un poco de cáscara de limón. En unos vasitos vamos poniendo capas de galleta y de la crema que hemos preparado. Al final espolvoreamos un poco de ralladura de limón.
Aunque está más rico refrigerado, nos lo zampamos recién hecho para que el calor no lo eche a perder.
Antes de esta elaboración, pelamos y troceamos las manzanas recogidas por la mañana. Las echamos en la olla con un poco de agua, canela y azúcar moreno (por cada kilo de manzana ponemos un cuarto de kilo de azúcar). La mermelada que así vamos ha elaborar, la envasaremos dentro de unos días.
Comer manzanas no dan la inmortalidad, pero nos garantizan una vida muy saludable.
Entre estas dos fotografías han pasado 16 años. En ambas ocasiones celebramos la alegría colectiva de alcanzar una estrella. Y es genial. Pero ¿no os parece que si pudiéramos poner tanta pasión colectiva en otros asuntos, seríamos capaces de cambiar el mundo? Mientras tanto, disfrutemos de estas alegrías.
Hoy os contamos algunas de nuestras aventuras, día en el que se incorporaron algunos niños y niñas nuevos a Veguitaca.
El la actividad la Isla de Homero, recordamos el Canto XXI de la Odisea. En este episodio, conocido como "El certamen del arco", Penélope propone un concurso para elegir a su nuevo esposo: los pretendientes deben ser capaces de tensar el arco de Ulises y disparar una flecha atravesando el ojo de doce hachas alineadas.
Primero leemos ese fragmento y luego probamos nuestra pericia con el arco. Y se les da fenomenal.
Luego hacemos un marcapáginas bien guapo de una flecha atravesando unos aros elaborados con pajitas cortadas.
Mientras tanto, en la actividad los Juegos de Alcinoo, nos acordamos de Escila y Caribdis. Son dos monstruos marinos de la mitología griega situados en orillas opuestas de un estrecho canal de agua, tan cerca que los marineros intentando evitar a Caribdis terminarían por pasar muy cerca de Escila o viceversa. Aparecen en el Canto XII de la Odisea.
Mientras que Escila vivía en los acantilados, tenía doce patas y seis cuellos largos y devoraba a quien osara acercarse. Caribdis tragaba una gran cantidad de agua tres veces al día para devolverla otras tantas veces, formando un peligroso remolino que absorbía todo cuanto estaba a su alcance.
Jugamos al remolino devorador de barcos, a pasar bajo las cabezas de Escila, a esquivar a los monstruos del estrecho de Mesina y a las carreras de naves.
Al final imaginamos a estos seres mitológicos y los dibujamos.
Tras la merienda un grupo participa en los talleres de Los Viajes de Odiseo. En esta ocasión también nos perdemos en las páginas del Canto XII para encontrarnos ahora con las sirenas.
En La Odisea, las sirenas no son mujeres con cola de pez, sino seres híbridos con cuerpo de ave y rostro de mujer. Viven en una isla rodeada de cadáveres y atraen a los marineros con un canto hipnótico y engañoso para que pierdan el rumbo y mueran. Ya veis, un poco menos cuquis.
Hacemos una manualidad a partir de un rollo de cartón. Con la ayuda de unos moldes hechos para la ocasión, lana y ojos de manualidades, elaboramos una sirenas donde se une la imagen de la sirena convencional con la terrible criatura de la Odisea.
Mañana os contamos más con la ayuda de las musas que nos inspiran todas estas flipadas.