martes, 30 de junio de 2026

Odiseo y No a la guerra.

Esta mañana ha finalizado el primer turno del verano, donde los aqueos y las aqueas han navegado por las páginas de la Odisea. 

Ayer se incorporaron algunos nuevos miembros a las tripulaciones a los cuales les dimos la bienvenida.

Nada más iniciar la mañana y ante los ojos del gran Cíclope, apareció Odiseo. Estaba abatido. Nos cuenta que la guerra de Troya le dejó sin ánimos y bastante trastornado. Su ardor guerrero le provocaba ahora mucha amargura. Incluso al llegar a su hogar no supo solucionar los problemas más que con tretas y la violencia. 

En el último canto Atenea le dice: "¡Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo rico en ardides! Contente, abandona la lucha igual para todos, no sea que Zeus se irrite contigo". A partir de entonces decide abandonar las armas y hoy nos entrega su hacha enfundado en son de paz. 

No sabe si su viaje fue real o es fruto de una mente atormentada que inventa mil historias con tal de no enfrentarse con la realidad. En ese momento aparece su amada Penélope y le saca de dudas. Ella realizó el viaje de Odiseo acompañada por una tripulación de mujeres viudas de Ítaca. Y conoció todas las islas y personajes de su epopeya. Pero como iban en son de paz, el resultado fue muy diferente. 

Antes de marcharse, invitan a los habitantes de Veguitaca a decir no a las guerras. Y pare ello les insta a usar un símbolo, los juegos de corro donde miramos por los demás, donde juntos y juntas hacemos cosas más grandes que nuestro tamaño y que todos los tamaños. 

Cuando se marcha leemos un mensaje de Atenea, la diosa de la sabiduría, que nos habla con palabras sencillas y muy explicadas de los que significa una guerra para los niños y las niñas que la sufren. Luego iniciamos una ronda de juegos. Pasamos por tres estaciones donde con la ayuda de unos mapas marcamos distintos lugares en guerra. Y nos divertimos con distintos juegos de corro como símbolo de paz. 

Las sillas, el corro de sonidos, pato pato cua, el corro de culo, seguir al rey o los aplausos son algunos de ellos. 

Tras finalizar los juegos nos lavamos las manos y nos damos unos aplausos limpios. Y agradecemos esa merendilla tan rica que vamos a compartir. Y con la barriga llena bailoteamos un rato. 

Para terminar la mañana hacemos una chapa de "No a la guerra" y hacemos una pancarta contra las guerras. Además elaboramos una manualidad donde pegamos nuestro contrato de hospitalidad y en cuyo reverso recogemos las firmas de las amigas y amigos. 

Y así terminamos esta intensa jornada deseando vivir nuestras propias odiseas tranquilos y en paz. 

viernes, 26 de junio de 2026

Juegos de Alicinoo, Ícaro y el Minotauro y Euriclea.

¡Háblame Musa! Nárrame otras actividades que estén aconteciendo en Veguítaca. 

Antes de las asambleas, nos reunimos en un gran corro y mostramos las fotos que vamos trayendo de nuestras pequeñas odiseas, de los viajes que los aqueos y aqueas han hecho con sus padres. Es bonito escuchar como describen cada una de las fotos. 

Uno de los grupos participa en los juegos de Alicínoo. Este personaje es el rey de los feacios en la isla de Esqueria. Su papel es fundamental en La Odisea porque acoge a Odiseo como náufrago, le ofrece hospitalidad y proporciona la tripulación y la embarcación que finalmente permiten al héroe llegar a su hogar en Ítaca. Mientas permanece en su isla, organiza unos juegos atléticos en los que Ulises demuestra su habilidad con el disco. 

Nosotros realizamos juegos con el arco (Ulises tenía una fuerza y una puntería portentosa con este arma) y con el disco. 

Tras la merienda, estamos dedicando el espacio las Artes de Penélope al cine. Vemos "Ícaro y el Minotauro". Tenemos cartel, entradas y ricas palomitas recién hechas en nuestro palomitero.

En la isla de Creta, cada rincón es un terreno de juego para Ícaro, el hijo del gran inventor Dédalo. En una de sus exploraciones, junto al palacio de Cnosos, el niño descubre algo extraño: un niño con cabeza de toro vive encerrado bajo las órdenes del rey Minos. A escondidas del padre, Ícaro se hace amigo del joven minotauro, llamado Asterión. Pero el destino va a cambiar las cosas, cuando Asterión es encerrado en un laberinto.

También después de la merienda participamos en "La cocina de Euriclea". 

Euriclea es la anciana y fiel nodriza de Odiseo y Telémaco en La Odisea. A ambos los cría durante su infancia en el palacio de Ítaca y se convierte en una de las pocas aliadas del protagonista a su regreso. Su momento más recordado ocurre cuando reconoce a Odiseo, disfrazado de mendigo, al verle una cicatriz en la pierna causada por un jabalí en su juventud.

Imaginamos cuales serían las comidas que realizaría esta mujer. En esta ocasión realizamos un aliño griego para realizar "patatas lemonates", unas papas al horno previamente bañadas con dicho aliño. Podéis probarlo con las patatas que están recogiendo de la huerta. 

Hay que mezclar aceite de oliva (150 ml), agua (150 ml), zumo de limón (150 ml), ajos picados (3 dientes), orégano (1 cucharada sopera), sal, pimienta y maicena (1 cucharadita). Removemos bien hasta que la maicena se disuelva por completo.

También realizamos refrescantes pinchitos de fruta con uvas, melón, sandía y plátano. Le ponemos un poquito de miel y sésamo. Se los comen con la fiereza propia de un cíclope. 

Al final de la mañana nos despedimos con un lema que tiene como objetivo poner un punto y final a la jornada, al tiempo que nos sentimos un equipo. Podéis escucharlo al final del video.