viernes, 31 de julio de 2026

Felices en grupo

Por Zeus que, si hay algo mejor que ser feliz es ser feliz en grupo. Este ha sido el lema del último día de este turno en Veguítaca. 

Nuestro cíclope estaba despierto lo cual era una evidencia clara de que algunos personajes de la Odisea se presentarían ante nosotros. Y efectivamente eso fue lo que pasó. 

Odiseo y su querida Penélope aparecieron discutiendo. Cosas de pareja. La cuestión es que Penélope ha regresado de un viaje en el que seguía la ruta de Odiseo. Se lanzó a la aventura con otras mujeres de Ítaca para saber si las islas y los personajes con los que se cruzó su marido eran ciertos o solo fruto de una trastornada imaginación. 

Odiseo volvió muy afectado de un viaje en el que perdió a toda la tripulación tras una guerra en Troya donde los recuerdos se han transformado en remordimientos. Y su confusión le impedía saber si su viaje es real o solo narraciones inventadas para retrasar su regreso. 

Y Penélope no le cuenta nada y el está impaciente. Poco a poco le va habla de ese viaje y le dice que las islas donde arribaron sus naves aparecen en los mapas y que son reales quienes las habitan. Pero ellas al ir en son de paz, al no portar la arrogancia de los héroes guerreros, no tuvieron incidentes desagradables. 

En estas estaban cuando aparece Telémaco que, como un niño malcriado les interrumpe una y otra vez; su objetivo es que dejen de discutir y que le hagan caso y se pongan a jugar. Ante esta imagen tan alocada si Homero levantara la cabeza, volvería a la tumba con la mandíbula desencajada y ojiplático. 

Al final les convence y cada personaje con su tripulación se enfrentan amigablemente en el Juego del Viaje de Odiseo. Todos juntos nos divertimos mucho y nos damos cuenta de que si hay algo mejor que ser feliz es ser feliz en grupo. 

Cuando nos damos un aplauso por divertirnos juntos, nos preparamos para la merienda compartida. Damos las gracias a las familias por esas comiditas tan ricas que nos han regalado con el objeto de compartirlas. 

Tras la merienda es el momento de la discoteca bajo la lluvia. Bailamos y jugamos mientras la manguera hace de las suyas. Y al final, para asentar los ánimos, Adri nos canta unas canciones con la guitarra. 

Y para sorpresa de la mayoría, aparece Alcinoo rey de los feacios en la isla de Esqueria. Haciendo gala de su hospitalidad trae un obsequio para Cesar a quien se le saltan las lagrimas. Pobrecito, se está haciendo mayor. Mil gracias. 

También Joel y León regalan a los monitores unas pulseras hechas con ellos y un corazón rojo. Mil gracias de nuevo. 

Y Aroa que nos ha estado ayudando y  su hermano José obsequian a todos los aqueos y aqueas a un polo flash. Son geniales. 

El taller que hacemos al final dela mañana es un tres en raya donde Tres fichas corresponden a los rayitos de Zeus y las otras tres a la tripulaciones de Penélope, Telémaco y Odiseo que deben hacer línea a pesar de los designios caprichosos de los dioses.

En esa hoja donde luego nos firmarán los amigos y amigas, pegamos la tablilla que hicimos el primer día. Y repartimos los cuencos de cerámica que hicimos ayer. 

En la asamblea final, Teresa comentó que lo que más le gustaba de estar en Veguítaca era disfrutar con los amigos y amigas de las actividades al tiempo que veía que los monitores se divertían a tope con lo que hacían. Esa sensación es un imprescindible para que todo funcione. En septiembre volveremos con más aventuras. 

jueves, 30 de julio de 2026

Festival de Música y Danza de Veguítaca

La luna llena y el poder de nuestro gran cíclope nos ha permitido invocar a Euterpe y Terpsícore. 

Euterpe es la musa griega de la música, la poesía lírica y protectora de los flautistas. Su nombre significa "la muy placentera". Terpsícore es la musa de la danza y la poesía ligera; su nombre significa "la que deleita en la danza".

Nos invitan a participar en el mítico Festival de Música y Danza que se celebra en Veguítaca. Reparten unas entradas y, tras deleitarnos con su voces y el armónico movimiento de sus cuerpos, se marchan. 

Y comienza el espectáculo. Cada tripulación realiza la danza de los pañuelos de la antigua Grecia y luego algunos de sus aqueos y aqueas cantan, danzan o tocan instrumentos.

En el video os mostramos algunos momentos míticos del festival inspirado por tan placenteras y deleitosas musas. Pero estar delante de estos artistas es conmovedor. Tal vez nos hacemos mayores y el corazón se pone tierno, pero a la vez de divertido, es muy entrañable. Agradecemos de parte de todo el Olimpo tan excelsas actuaciones. 

Al final y como parte del Fex de Veguítaca,  la extensión del festival, danzamos el "Dai Dai", nos comemos unos deliciosos bizcochos que nos han traído Julia y Sara por ser su último día y felicitamos por su cumple a la momia Gabriel que nos ha traído también un dulce de chocolate. Mil gracias. 

Tras la merienda bajamos la intensidad y nos convertimos en alfareros y alfareras. 

La alfarería en la antigua Grecia fue una de sus expresiones artísticas e industriales más destacadas. Los artesanos usaban arcilla local y el torno para crear vasijas de uso cotidiano (ánforas, hidrias y quílices). Estas piezas se convirtieron en lienzos donde pintaban escenas de la vida cotidiana y la mitología

El corazón de esta industria estaba en El Cerámico, un barrio especial de Atenas (cuyo nombre dio origen a la palabra cerámica) situado junto al río Erídano. Gracias a la excelente arcilla rica en hierro, los alfareros atenienses lograron exportar su vajilla a todo el Mediterráneo.

Trabajamos con arcilla que endurece sin horno. Realizamos dos cuencos a través de dos técnicas diferentes. En una moldeamos a base de delicados pellizcos. En la otra usamos un molde de metal untado en aceite. 

Disfrutamos de la arcilla y nos manchamos las manos. Estas sensaciones tan analógicas cada día tienen más valor. 

Y así termina esta divertida jornada donde mostramos nuestros talentos y, como público respetuoso y entusiasta, ponemos en valor el esfuerzo de los compañeros y compañeras.