miércoles, 2 de septiembre de 2026

El Viaje de Odiseo.

En el segundo día de esta aventura vuelve a despertar nuestro gran Cíclope. Nos anuncia de este modo que de los cantos de la Odisea se escaparán algunos personajes. 

Aparece Ulises y Penélope discutiendo. El héroe no es paciente y quiere saber si lo que ha vivido es verdad o fruto de su cabeza transformada por las batallas. Pero Penélope le pide paciencia.

Lo que tienen claro es que los aqueos y aqueas deben conocer aquella desventura por el mar Egeo. Ulises insiste que la mejor manera es que escuchen a un cosedor de cantos, un narrador de los versos de este viaje; Penélope insiste que lo más adecuado es que lean el poema épico. 

Cuando se enredan entre el leer o el escuchar, aparece Telémaco y les dice que ni una cosa ni la otra. Que para aprender este viaje lo que deben hacer es jugar. Y eso es lo que hacen. 

Comienza el gran juego del Viaje de Odiseo en un enorme tablero. Las tres tripulaciones buscarán vientos y fortunas favorables para llegar desde Troya a Ítaca. Intentarán caer en las casillas que les hacen avanzar y evitar aquellas que les entorpecen la travesía.

Tras este divertido juego animado por sus protagonistas, llega el momento de la merienda y los juegos libres. Algunos se divierten con los chinos, otros con las piezas de madera o trepando al moral. Algunos se acercan a darle la merienda ala cabra Jara y otros se dedican a las ranas. Ya sea con la puntería en un juego o acercándose a charcos temporales a la vera de los ramales de las acequias. 

Tras estas quimeras nos ponemos a hacer unos talleres. Preparamos unos colgantes llenos de cuentas de madera con una chapa donde reza "Menuda Odisea".

También elaboramos el juego de mesa con el que nos hemos divertido pero en tamaño reducido para que lo podamos llevar a casa. 

Y así finaliza el día al que añadimos un refrescón y la sabiduría de Telmo el contador mitos. 

Lo último que hacemos en las asambleas finales es ver las libretas viajeras. 

martes, 1 de septiembre de 2026

Comenzamos el turno de septiembre

Comenzamos las que serán las últimas aventuras en Veguitaca. Después de estar dormido el mes de agosto, a pesar de los terremotos, hoy despierta de nuevo nuestro gran Cíclope anunciando acontecimientos inesperados. 

Organizamos los tres grupos y nos reunimos en asamblea. Somos tres tripulaciones, los aqueos de Penélope, de Telémaco y de Ulises. 

Después de recoger los materiales recuperados para darles una segunda vida en los talleres y las fotos de esos inolvidables viajes de nuestros héroes y heroínas, realizamos una serie de juegos para conocernos un poquito. 

Antes presentamos el poema épico alrededor del cual transcurrirán nuestras andanzas y a su posible autor, el rapsoda Homero. 

Realizamos varios juegos que apuntan algunas aventuras de Odiseo. La pelota y el olvido, el cachiporrazo y Nadie, Me pica y los cerdos de Circe, la red y el viaje o los saludos donde aprendemos el significado de yasu, kalimera, kalispera y kalinichta. También hacemos el juego de buscar pareja usando unas fichas de las deidades griegas.

Luego, para dar comienzo a estos últimos días, convocamos a Creófilo de Samos. Nos cuenta que este lugar ha sido creado por la magia de una antigua sociedad a la que pertenece, La Sociedad de los Homéridas. Es un antiquísimo clan de rapsodas en la isla de Quíos en Grecia. Los rapsodas o “cosedores de cantos” se dedican a recitar poemas, en este caso los del gran Homero. 

Quiere que conozcamos La Odisea, que nos convirtamos en aqueos o “compañeros y compañeras de Odiseo”. Y por el poder que atesora, convoca a dos personajes de este poema épico, un héroe y una heroína, a Telémaco y a Penélope que lucharon sin espadas para defender su palacio. 

Estos dos personajes nos cuentan que como Ulises regreso un poco "alterado" no sabían si realmente había vivido todas aquellas aventuras o se las había inventado. ¿Era un aventurero o un cuentista que se había imaginado mil historias mientas andaba por ahí perdido? Penélope, para salir de dudas decidió hacer el viaje de Ulises de ida y vuelta hasta Troya. Y así descubriría si sus aventuras eran verdaderas o fruto de su loca imaginación. Con un montón de amigas que se habían quedado viudas, se disfrazaron de marineros y con ayuda de su hijo Telémaco se lanzaron a la aventura portando una bandera blanca en son de paz. ¿Qué descubrieron...? 

Cuando estos personajes desaparecen, Creófilo de Samos nos habla de la importancia de la hospitalidad en la antigua Gracia, la "xenia". Y nos cuenta que son las tablillas de la hospitalidad. 

Con la ayuda de una tela de colores que simula el mar Egeo donde naufragó Odiseo, realizamos juegos que nos invitan a cooperar. 

Se marcha recitando el inicio de la Odisea un tanto tuneado: "Háblame, Musa, del hombre de múltiples tretas que por muy largo tiempo anduvo errante, escondido tras una careta. Háblame Musa, de Odiseo el ingenioso; no hay escusa, conoce su viaje peligroso”

Tras la merienda realizamos una manualidad donde se muestra el mapa del viaje de Ulises, personajes de esta aventura y las islas por donde pasa. Es un bonito resumen de esta historia. 

Y realizamos nuestras tablillas de la hospitalidad que rompemos por la mitad. Una parte la dejamos en unas alforjas de tela que se llevará Creófilo de Samos y la otra la custodiaremos nosotros. 

Luego le pedimos a Poseidón que nos dé un refrescón y hablamos de nuestras libretas viajeras. 

Nos despedimos declamando a coro nuestro lema: "Sea como sea, lucharé contra el viento y la marea. Y aunque difícil sea el camino alcanzaré mi destino. Sea como sea… ¡Sea la Odisea!"

Y así nos vamos despertando para vivir todos los retos a los que nos invitará nuestra estancia en Veguítaca.