¡Háblame Musa! Nárrame otras actividades que estén aconteciendo en Veguítaca.
Antes de las asambleas, nos reunimos en un gran corro y mostramos las fotos que vamos trayendo de nuestras pequeñas odiseas, de los viajes que los aqueos y aqueas han hecho con sus padres. Es bonito escuchar como describen cada una de las fotos.
Uno de los grupos participa en los juegos de Alicínoo. Este personaje es el rey de los feacios en la isla de Esqueria. Su papel es fundamental en La Odisea porque acoge a Odiseo como náufrago, le ofrece hospitalidad y proporciona la tripulación y la embarcación que finalmente permiten al héroe llegar a su hogar en Ítaca. Mientas permanece en su isla, organiza unos juegos atléticos en los que Ulises demuestra su habilidad con el disco.
Nosotros realizamos juegos con el arco (Ulises tenía una fuerza y una puntería portentosa con este arma) y con el disco.
Tras la merienda, estamos dedicando el espacio las Artes de Penélope al cine. Vemos "Ícaro y el Minotauro". Tenemos cartel, entradas y ricas palomitas recién hechas en nuestro palomitero.
En la isla de Creta, cada rincón es un terreno de juego para Ícaro, el hijo del gran inventor Dédalo. En una de sus exploraciones, junto al palacio de Cnosos, el niño descubre algo extraño: un niño con cabeza de toro vive encerrado bajo las órdenes del rey Minos. A escondidas del padre, Ícaro se hace amigo del joven minotauro, llamado Asterión. Pero el destino va a cambiar las cosas, cuando Asterión es encerrado en un laberinto.
También después de la merienda participamos en "La cocina de Euriclea".
Euriclea es la anciana y fiel nodriza de Odiseo y Telémaco en La Odisea. A ambos los cría durante su infancia en el palacio de Ítaca y se convierte en una de las pocas aliadas del protagonista a su regreso. Su momento más recordado ocurre cuando reconoce a Odiseo, disfrazado de mendigo, al verle una cicatriz en la pierna causada por un jabalí en su juventud.
Imaginamos cuales serían las comidas que realizaría esta mujer. En esta ocasión realizamos un aliño griego para realizar "patatas lemonates", unas papas al horno previamente bañadas con dicho aliño. Podéis probarlo con las patatas que están recogiendo de la huerta.
Hay que mezclar aceite de oliva (150 ml), agua (150 ml), zumo de limón (150 ml), ajos picados (3 dientes), orégano (1 cucharada sopera), sal, pimienta y maicena (1 cucharadita). Removemos bien hasta que la maicena se disuelva por completo.
También realizamos refrescantes pinchitos de fruta con uvas, melón, sandía y plátano. Le ponemos un poquito de miel y sésamo. Se los comen con la fiereza propia de un cíclope.
Al final de la mañana nos despedimos con un lema que tiene como objetivo poner un punto y final a la jornada, al tiempo que nos sentimos un equipo. Podéis escucharlo al final del video.

























































