jueves, 3 de septiembre de 2026

Tántalo, peras, vacas y llavero de Penélope.

En el tercer día en Veguítaca comenzamos con los juegos y talleres por los que irán pasando las distintas tripulaciones. Os iremos contando estas actividades. Pero primero le damos la bienvenida a Irene y a Emma. 

En el taller "La Isla de Homero", nos acercamos al mito del suplicio de Tántalo al que Odiseo ve en los Prados Asfódelos en el Hades. Y pare ello nos vamos de paseo a nuestros frutales donde regamos y recogemos alguna manzana y muchas peras. 

En la Odisea, las peras son un regalo de los dioses o “dónon theón”. Aparecen en los huertos del rey Alcínoo y de Laertes. Y también son parte del terrible castigo de Tántalo. 

La pena de Tántalo es un famoso castigo de la mitología griega que simboliza la frustración eterna de desear algo que está muy cerca pero que nunca se puede alcanzar. 

Zeus condenó al rey Tántalo a los rincones más profundos del inframundo, el Tártaro. Su tortura consistía en estar sumergido en un lago hasta la barbilla, pero cuando intenta beber, el agua se retira. Sobre él cuelgan ramas con peras exquisitas, pero cuando estira la mano, el viento las aleja.

Y es que este rey robó a los dioses y contó sus secretos. E incluso algunos dicen que ¡cocinó a su propio hijo para engañarles! 

Hacemos un marcapáginas en el que se ve a este rey intentando alcanzar una pera bajo la mirada severa de Zeus. 

Tras la merienda, realizamos el "Taller de Penélope" o del arte en la Odisea. Es famoso su intento de retrasar la decisión de elegir a un pretendiente tejiendo y destejiendo el sudario de Laertes. 

Pues con lanas realizamos un bonito llavero que podemos colgar en una llave de la casa. En la Odisea el regreso al hogar o "Nóstos" es un sentimiento muy importante.

Hacemos un borlón con lanas grises ayudándonos de dos cartulinas y un pompóm con dos aros en los que enrollamos lanas azules y moradas. Es un taller que requiere de habilidad y sobre todo paciencia. Ayudándonos unos a otros conseguimos el reto. 

Por último hoy os contamos lo que hemos hecho en el taller "El Viaje de Odiseo". 

Realizamos un calendario escolar decorado con una simpática vaca que nosotros no nos vamos a comer. Y es que si comemos menos carne Helios y Gea, la diosa de la tierra, nos lo agradecerán.

Las vacas sagradas pertenecen a Helios, el dios del Sol. La maga Circe advierte a Odiseo que no deben tocar el ganado divino bajo ninguna circunstancia. Agotados, los hombres convencen a Odiseo para encallar en la isla de Trinacia, bajo la promesa de no tocar los animales. Un mes de tormentas y vientos desfavorables les impide marcharse, provocando que se agoten todas sus provisiones de comida. 

Mientras Odiseo duerme, su tripulación prefiere el riesgo del castigo divino antes que morir de hambre y sacrifica a las mejores vacas. Al enterarse de la ofensa, Helios exige venganza a Zeus. Cuando el barco vuelve a hacerse a la mar, Zeus cumple su promesa y lanza un rayo devastador que destruye la nave por completo. Toda la tripulación, excepto Odiseo, muere en el mar.

Les costó caro el filete de ternera. Mañana os contamos más. 

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