Por las mañanas, antes de la merienda que, en nuestro caso solo nos hace crecer, uno de los grupos se acerca al corral de la Oveja y su Madeja.
En los cuentos de Carroll aparecen muchos más personajes animales que personas. Pero detrás de ellos, más que moralejas, se esconden locuras imposibles. Conejos, liebres, gatos, cerdos, lirones, ovejas, patos, palomas, cabras...
Pero también lagartijas, leones, unicornios, dodos, ostas, langostas, morsas... Y otros más extraños como la Falsa Tortuga, el Grifón, la Luciernaga pastelera o el Tábano-mecedora.
Y en la poesía del Fablistanon encontrado en la Casa de los Espejos y escrito en imagen especular aparecen animales francamente raros: los viscoleantes toves, los verdos momios o los borgoves.
Dibujamos en función del dictado de nuestra imaginación estos animales fantasiosos.
Pero antes conocemos a los nuestros: gallinas, patos, gansos, conejos, a la oveja Catalina y a la cabra Jara. La verdad es que son menos parlanchines que los del mundo de Alicia, pero igual de simpáticos.
Tras tocarlos y perderles el miedo, que ninguno de ellos tiene las garras y los dientes del Fablistanón o Galimatazo, les damos de comer. Y entramos en la casa de Humpty Dumpty a recoger los huevos.
También os contamos que la merienda y el ratito de tiempo libre es muy gustoso. Los niños y niñas disfrutan de las sombras, los juegos, la atracción mágica de los chinos, del moral al que se suben presumiendo de hazaña más grande que su tamaño y de la compañía de los amigos y amigas.
Muchas gracias!!! la verdad es que se lo pasan fenomenal
ResponderEliminarEl próximo año podremos ir también las personas adultas? Mola mucho todo lo que hacéis...
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