jueves, 2 de septiembre de 2021

Vidriolo y a vueltas con los discos compactos.

En el taller 3R nos hemos dedicado a darle una nueva vida a los discos compactos que ya no tienen utilidad. 

Con unas cartulinas de colores, serpentinas, un tapón y una canica, los hemos convertido en divertidas peonzas. 

El objeto sigue dando vueltas, pero su oficio es ahora diferente. A los niños y niñas les ha encantado esta nueva utilidad; un juguete la mar de divertido. 


Y Vidriolo nos ha hecho una visita. Se enteró que Plastichín había estado ayer por aquí y el no se iba a quedar atrás. Con su gran ojo miró con atención la manualidad tan flipante que realizamos. 

Y hablando de reducir, reutilizar y reciclar, al final de la mañana comprobamos como llevaba cada grupo el reto de conseguir meriendas residuo cero. Sigamos intentando producir pocos residuos en actividades cotidianas y próximas a los más pequeños y pequeñas como sus meriendas de todos los recreos. 

El efecto invernadero y nuestra huerta.

En las asambleas lo primero es leer y comentar el buen hábito que debemos aprender para ser grandes econautas. Luego los vamos colgando de nuestro Tilo de los buenos propósitos. 

En esas estábamos cuando la Doctora X se puso en contacto con nosotros para indicarnos los seis retos que deberíamos superar a lo largo de los próximos tres días. Uno de ellos era disfrutar de la huerta y entender que es lo que ocurre en un invernadero. 

El efecto invernadero de nuestro planeta Tierra no es un problema, más bien la garantía de que la vida puede desarrollarse con normalidad. Nuestra atmósfera, aparte de proporcionarnos oxígeno, de protegernos de los rayos ultravioletas y otras mil bondades, regula la temperatura.

El problema es cuando, la energía del sol retenida por la atmósfera se incrementa por culpa de los gases de efecto invernadero que liberamos, sobre todo el dióxido de carbono y el metano. 

Hoy realizamos unos pequeños invernaderos con unas bandejas de alimentos. Pusimos sustrato, lo humedecimos y sembramos semillas de diversas plantas que se utilizan para producir brotes tiernos que empleamos en las ensaladas. 

Además realizamos un pequeño experimento. Colocamos un termómetro fuera, otro dentro de un invernadero con una tapa, otro con dos tapas y otro con cinco. Al rato vimos que la temperatura se incrementaba en el orden anteriormente indicado, es decir, la más baja era en el exterior y la mayor en el invernadero con una cubierta transparente más gruesa. 

También estuvimos en nuestra huerta recolectando distintas verduras: tomates, cherrys, calabacines, melones y sandías, pimientos, pepinos, berenjenas...

Y recogimos los girasoles. Es toda una experiencia. 

Separamos con cuidado las pipas, las pusimos en unos coladores, las lavamos bien y luego las extendimos al sol. Con ellas trabajarán en el taller de cocina 3R para tostarlas en el microondas con aceite de oliva y sal. 

Al final de la mañana nos comimos los cherrys y los pepinos preparados con sal. Una delicia, un privilegio. 

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Comienza el último turno econauta.

El primer día de septiembre se reúne el último grupo de niños y niñas dispuestos a convertirse en econautas. 

Primero organizamos los tres grupos, el agua, el aire y el suelo. En cada uno de ellos se mezclan participantes de todas las edades. Esto provoca situaciones educativamente muy interesantes; grandes y pequeños tienen que readaptarse a esta ruptura del grupo de edad en la que la colaboración y la generosidad son las claves de una buena convivencia. 

Colocamos nuestras cosas en nuestros sonrientes cubos amarillos. El orden es básico si queremos funcionar bien. Y usamos los contenedores para guardar los materiales recuperados. 

Y en ese momento la Doctora X se pone en contacto con nosotros para darnos la bienvenida. Y nos dice que nos dispongamos en corro para recibir a Canosonauta, un econauta más cercano a Superlópez que a Superman. 

Canosonauta nos explica que significa ser un econauta y nos habla de los siete que forman la Liga Biocity creada por la misteriosa Doctora X. También de los peligros de los socavadores. 

Aparece su amigo Plastichín, el contenedor amarillo más famoso de nuestra provincia. Su misión es invitarnos a reducir, reutilizar y reciclar. Está tan contento que se pone a juguetear con Canosonauta para ver quién hace la bobada más grande. Y nos hacemos una foto juntos para mandársela a la Doctora X. 

Cuando se marchan visitamos el aula rural, la guarida de los econautas. La huerta, el corral, la acequia, el taller, la cocina... Además les contamos cuales serán las actividades que iremos realizando a lo lago de estos siete días.

Tras la merienda, en la que separamos lo orgánico (irá a nuestro compostador) de los envases, realizamos tres actividades por las que vamos rotando. 

Para conocer nuestro escudo Biocity realizamos una chapa que coloreamos a nuestro gusto. 

Realizamos juegos cooperativos; debemos remarcar que colaborar para realizar acciones juntos es la herramienta imprescindible para conseguir ciudades habitables y sostenibles. 

E imaginamos nuestro econauta preferido. No solo eso, pasamos cada uno de nosotros por el transmutador. No nos hacemos responsable de las extrañas metamorfosis que puedan sufrir.

Al final, todos jugamos fresquitos con la bandera multicolor econauta. 


Mañana más.