jueves, 27 de agosto de 2020

Los postres de la abuela Gunilda

Después de darnos un paseo, nos metemos con la repostería. Fue Gunilda, la abuela de Olaf, la que le enseñó la mayoría de sus recetas. Dicen que era una gran guerrera que, cuando entraba en la cocina, se volvía tan dulce como sus postres. 

Y estos sus sus preferidos:

Tarta de Gunilda

Machacamos galletas con un poco de mantequilla y lo ponemos en el fondo de un recipiente. Mezclamos un yogurt natural con un poco de queso de cabra y miel. Lo lanzamos sobre la galleta triturada. Finalmente, decoramos con unos frutos rojos. 

Tortas Bien Dadas

Se tritura un plátano y se mezcla enérgicamente con copos de avena, miel y cacao en polvo. Se hace una torta y se lanza a la sartén donde le damos unas vueltas. Luego la decoran con azúcar molido.

Después de hacer estas dos recetas y de zamparnos los resultados, dibujamos a la abuela de Olaf como nos dicta nuestra imaginación. 

Tatuajes de Henna

Conocedora de las propiedades de las plantas, Freydys nos cuenta lo que es la henna y como tatuarnos con ella la piel.  Realmente no es tatuar, más bien pintar ya que no introducimos la tinta bajo la epidermis y por lo tanto, son temporales. 

La alheña o henna es un tinte natural de color rojizo que se usa para dar color al cabello o para decorar la pile a través de una técnica llamada mehndi. Se prepara con la hoja seca de un arbusto llamado Lawsonia alba. Este tinte es de uso común en India, Pakistán, Irán, Yemen, Oriente Medio y África del Norte.

Primero ensayamos en nuestra ficha y luego nos tatuamos unos a otros directamente o usando plantillas. 

Si dentro de unos años estos vikingos y vikingas os dan la lata con que quieren tatuarse, ya sabéis de quien es la culpa. De Eli y de Vero. ¡Skol!

miércoles, 26 de agosto de 2020

Furia Nocturna y pulseras de hilo y aceite.

Sigur nos habla de unos dragones conocidos como Furia Nocturna. Aparecen en la trilogía "Como entrenar a tu dragón". 

Hacemos con unas plantillas de papel unas simpáticas marionetas para los dedos de "Desdentao" y de "Furia Luminosa". 

Y toda nuestra furia se vuelve ternura cuando cogemos los conejos del corral o regamos con mimo las plantas de la huerta. 

Y su compañera Freda, la artesana, nos enseña a realizar unas pulseras con macarrón de plástico, hilo y aceite. Es una manualidad con mucha solera, no tan antigua como los vikingos pero casi. 

En este tutorial podéis aprender a realizarlas. 

martes, 25 de agosto de 2020

Tres en paz rúnico

 

Hoy Freydis nos ha enseñado a realizar un juego con tres runas, las que representan a las letras P, A y Z.

Con unos palos de polo montamos el tablero con sus nueve casillas y con unos corchos hacemos las seis fichas. Nos preparamos así nuestro tres en paz rúnico. 

Si algo define a los vikingos no es su carácter guerrero.  Es su sorprendente capacidad de integración en todas las tierras a las que llegaban, su mestizaje con las culturas con las que contactaban. Acababan formando parte indistinguible de las mismas. 

Esta es una de las razones que dificultan el estudio de los pueblos del norte, puesto que resulta muy laborioso separar lo puramente escandinavo de lo céltico, germánico o eslavo. En definitiva, aunque la batalla les encendía la sangre, la paz era su palabra favorita. 


Encurtidos vikingos

Olaf sabe que no son apreciados por todos, pero a los vikingos le gustan las cosas fuertes y por eso les encanta alargar la vida de sus verduras metiéndolas en vinagre. 

Ingredientes (para un bote de 1 litro):

1 pepino, 1 cebolla roja, 1 zanahoria, 2 dientes de ajo, 3 cucharadas de sal, 400 ml de vinagre de sidra, 5 cucharadas de azúcar moreno, unos granos de pimienta, orégano y romero.

Preparación de los encurtidos:

Cortar el pepino en rodajas sin pelar, pelar la cebolla y la zanahoria y cortar también en rodajas. Poner todas las verduras en un bol con agua con 3 cucharadas de sal y dejar durante 30 minutos. Pasado este tiempo aclarar y escurrir. 

Calentar en un cazo el vinagre con el azúcar, hasta que se disuelva completamente. Colocar en el bote las verduras, la pimienta y las hierbas y rellenar con la mezcla de vinagre y azúcar. Si nos queda hueco, añadir más vinagre hasta que las verduras queden cubiertas. Cerrar bien y dejar reposar en el frigorífico.

Podemos empezar a comerlos a la semana y dura meses. ¿Te atreves?

Además, como las verduras dejan una buena huella en nuestra salud, estampamos con las zanahorias, los pepinos, los ajos y las cebollas.