miércoles, 6 de julio de 2011

Pinchitos de fruta y malabares con mazas


Iniciamos la mañana con una extraña sorpresa encontrada en el buzón de sugerencias. Una nota que nos confirmaba ¡el robo de nuestra gran chistera! Tal vez tenga relación con la leyenda que Ester nos ha contado junto al viejo aljibe.



Resumidamente nos habla de un payaso, cuyo nombre nadie conoce, que perdió su sonrisa y su trabajo. En el circo donde lucía su nariz colorada se maltrataba a los animales y se retenía, como en una cárcel ambulante, a personas con dotes extraordinarias. Exhibían sus rarezas con la única intención de ridiculizarlas. El payaso no era capaz de reír y fue expulsado de la carpa del circo. Deambuló por la vega hasta que se encontró con un espantapájaros que, a pesar de su inmovilidad y del relleno de paja , lucía una gran sonrisa. El payaso tomó la determinación de regresar al circo y liberar a sus amigos. Desde entonces una extraña compañía deambula por este rincón de la vega y no se sabe a ciencia cierta si la bondad o el resentimiento son los responsables de los latidos de sus peculiares corazones.


En la huerta hicieron unos deliciosos pinchitos de sandía y melón que fueron un exitazo. Y durante el taller de aros, quien nos visitó hoy fue la iguana Mushu.

Además hoy Luis nos hizo una demostración del manejo de las mazas que compartimos con vosotros.

Luis y las mazas from Cesar Elvira Peña on Vimeo.

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